“ESTÁN ASALVAJADOS”
03/09/2019
Tras las vacaciones viene la vuelta a casa. ¿Cuál es la frase que más se escucha estos días entre los padres? “Mis hijos “están asalvajados”” y  ¿La que le sigue? “¡Qué empiece el cole ya!”. Os cuento pautas para volver a la rutina de forma progresiva.

No sé si el concepto ” están asalvajados” existe, pero habría que inventarlo. Es como vuelven los hijos a casa después de un verano en el que hábitos y rutinas se desdibujan. Acostarse tarde, comer a deshora y lo que se nos antoje, dormir en otras casas, ir al cine de verano, hacer panda en la pisci, jugar a la consola más de lo que toca… Todas excepciones maravillosas. Porque eso es el veraneo, un maravilloso período en el que se rompen las reglas de lo cotidiano.

Volver a la rutina

Volver a la rutina es duro para los adultos, también para los niños. Los primeros días de reincorporación los mayores también “están asalvajados” salir en chanclas de casa, salivar a las 12 pensando en el aperitivo, adormilarte a eso de las 15,30 recordando las siestas…

A diferencia de los mayores, que en una semana tendremos el cuerpo hecho a la vuelta. Los peques intentan mantener la privilegiada situación del verano. Pero claro: Los padres trabajan y hay que acostarse pronto, las comidas vuelven a ser a la misma hora y no siempre de su agrado, hay responsabilidades que cumplir y sobre todo, tanto tiempo en casa sin actividad alguna … Ya lo dice el refrán: “el diablo cuando no sabe que hacer, mata moscas con el rabo” y nuestros “diablillos” se resisten y la forma de hacerlo nos lleva a exclamar: “¡Están asalvajados!”

Las excepciones

El caso es que los niños entienden mal las excepciones. Ha esto hay que añadir que se vuelven más irascibles cuando no tienen rutinas fijas y mucho tiempo sin que se les dirija la actividad. Así que tenéis por delante unos 15 días de convertiros en una suerte de “director de la cotidianidad” de tu casa, te va a tocar ser un poco más rígido con hábitos y normas y tendrás que marcar tiempos.

Items para retomar rutinas

  • Empieza a acostarlos y levantarlos antes
  • Ajusta los horarios de comidas
  • Recuerda y acompáñalos, a realizar las rutinas diarias: levantarse, desayunar, lavarse los dientes, ayudar en alguna tarea (poner la mesa, hacer la cama, ordenar la habitación…)
  • Organízales un rato de actividad tranquila para que vayan rentrenando las horas que tendrán que estar sentados y atendiendo en clase

En resumen, vuelve a retomar normas y rutinas en casa. Protestarán pero en dos semanas dejarán de estar “asalvajados”.

No te olvides de recordar lo bien que lo habéis pasado en vacaciones y de hacer planes para las próximas.

PD. Me gusta pensar que lo mejor de salir fuera es que tienes donde volver.

Así lo hemos contado en ATREVETE :

Un saludo y buen curso!