LOS ADOLESCENTES
27/09/2019

Los adolescentes y su adolescencia hacen temblar a los padres y sin embargo, es una transición necesaria para convertirse en  adulto. Nos rechazan, contestan, visten mal, prueban sustancias tóxicas, inician las relaciones sexuales y todo, con mucha impulsividad e capacidad para medir las consecuencias.

Hace tiempo leí un artículo en  MUY INTERESANTE que hablaba sobre las 10 claves para entender a los adolescentes al que haré referencia y del que os aporto el link al final del escrito.

Un día, tu hijo te dice en la puerta del cole que no le des un beso que le da vergüenza y descubres que ha dejado de ser “tu niño”, para convertirse en un extraño con el que tienes que aprender a entenderte.

Hoy sabemos que en los adolescentes el cerebro comienza a reorganizarse. Lo que explica muchas de sus actitudes. Os reconoceréis en algunos de los items que os describo a continuación. La idea es presentaros  características comunes a los adolescentes, para que puedas normalizar lo que hace “el extraño que de repente tienes en casa”.

Los adolescentes no hablan

No les gustan los sermones, huyen de las fiscalizaciones y creen que todo lo que viene de los padres es antiguo y hay que rechazarlo para ser distinto a ellos. Pero no desesperes, solo tendrás que intentar establecer 40 veces una conversación para que a la 41 te contesten!!! .

Los adolescentes solo se identifican con su grupo

Sus amigos se convierten en el centro del universo. Solo vale lo que el grupo aprueba, cómo vestir, dónde ir de ocio, que “mola” o no y es que, dependen más de la opinión de sus amigos que de la de sus padres. Normal, si entendemos que la reputación social tiene mucho peso en su autoestima. Para alivio de los progenitores en asuntos como la elección de un empleo/estudios o la resolución de un conflicto moral profundo, gana peso lo que dicen sus padres.

Los adolescentes se sienten atraídos por todo lo prohibido/arriesgado

Experimentan sin tener desarrollado el autocontrol – mecanismo de contención- . Esto les hace más vulnerables a desarrollar adicciones y a engancharse muy rápidamente y de forma muy intensa (el aumento de adolescentes que abusan de videojuegos y juegos de azar nos dan una idea). La inmensa mayoría de las personas que dependen de sustancias como el tabaco, el alcohol o la cocaína, iniciaron su consumo en la adolescencia.

“¡Tú te crees que a ti no te va a pasar!” es cómo si fueran “superhéroes inmortales”, no miden consecuencias a medio/largo plazo. Ser impulsivos tampoco les ayuda mucho y van buscando todo tipo de experiencias en las que vean aumentada su adrenalina sin pensar en las consecuencias. Son realmente imprudentes.

Los adolescentes no se concentran

Les cuesta estudiar, parecen un “despiste andante” y es cuando intentan atender una tarea le asaltan  sus problemas y adiós concentración.

“¿Has perdido la cabeza?” “¿De dónde has sacado esa idea?” Parecen estar sumidos en el caos. Tienen “cabeza de chorlito”. Piensan y dicen cosas que no son coherentes con su forma de ser y las defienden de manera muy muy férrea. Luego van y las cambian de un día para otro. Se ha comprobado que la mayoría perdía su capacidad lógica, en cuanto intervenían en el proceso sus amistades.

“Es que todo te da igual?” noooo, bastante tienen con sobrevivir a su propia adolescencia. Son incapaces de ver las ventajas a medio/largo plazo o cuando las ven, no consiguen ser constantes en el esfuerzo para conseguirlas. Por eso desesperan tanto con la desmotivación al estudio. Estar “cortocircuitado” es el paso previo a que el circuito se estabilice.

Los adolescentes parece que solo comen y duermen

“Esto no es un hostal” si pero…

“Comen como limas”:  no haces más que llenar la nevera y  es que crecen rápidamente.

Se producen cambios en el sueño, su cuerpo les pide dormirse y despertarse más tarde. Un ”jet lag” permanente. El cansancio les invade y la cara de “marmota” tiene que ver con lo que sufre su cuerpo.

Los adolescentes son irascibles

En lo que se refiere al estado de ánimo pasan de 0 a 100 en un minuto. Son una “hormona andante”, ni ellos mismos entienden por qué les ocurre. Pero pueden pasar de estar acurrucados contigo cariñosamente en el sofá, a gritarte “eres la peor madre del mundo” en 10 minutos.

La adolescencia, como la gripe pasa y además son: divertidos, ingeniosos, te ponen al día de lo que ocurre, espontáneos, trasmiten sus inseguridades y dudas. Si les acompañas, serás testigo de su transformación al adulto en el que se va a convertir. Disfruta de tu adolescente!!!

Os dejo el link prometido por si queréis seguir profundizando MUY INTERESANTE

Un saludo