EDUCAR A LOS HIJOS ES COMO GESTIONAR UNA HIPOTECA

Hola a todos:
Muchas veces utilizo el símil entre educar a los hijos y gestionar una hipoteca. Trataré de explicaros por qué.

La educación no es lineal. Ya nos gustaría que, una vez nuestro hijo aprende algo, pudiéramos darle carpetazo e ir a otra cosa. Pero cuando ya duermen bien, aparecen las pesadillas y el “mamá me he hecho pis” en mitad de la noche. También está la fase en que, tras haber sido un glotón, se convierte en el más exquisito gourmet y marca lo que quiere o no comer.

Cuando parece que dormir y comer dejan de ser un problema, le da por no querer contar nada, se cierra en banda con el agravante de la angustia que la falta de información genera en los padres. Y eso, si no han empezado ya a utilizar todos los medios tecnológicos a su alcance para disgusto de sus progenitores, que ven como misión imposible descifrar el jeroglífico que supone simplemente entrar en una red social.

Esto es lo que nos espera hasta que llegue el día en que se despidan y digan: “me voy a ser adulto”. Aunque aquí también se producen retrocesos tipo: “Vengo a que me llenes el tupper de comida” o ”¿No te importa lavarme esta ropa?”.

Por si esto fuera poco, casi todos los niños, en algún momento, retroceden en sus aprendizajes: aquel que ya no tenía chupete lo vuelve a pedir cuando nace su hermano, el que ya no se hacía pis vuelve a las andadas al empezar el colegio, los hay que cumplían a pies juntillas su horario y deciden que no es justo lo que le pides y …vuelta a empezar.
En resumen, que educar a los hijos, salvando las distancias, es como el que gestiona una hipoteca: te acompaña más de 30 años e inviertes en ella casi todo lo que tienes. ¡Ánimo con las vuestras!

Un saludo

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