¡AHORA RECOJO!

“En tres minutos recojo” pero pasan horas y todo sigue por medio. ¿Lo recojo y me agoto, grito y a toque de corneta consigo que todo vuelva a su sito o, existe otra solución intermedia?

Evalúa cuál es tu reacción

Suelo recogerlo yo

Son habituales en casa las frases del tipo” Es la última vez que te lo digo, por favor hijo ¿puedes recoger ya  y hacerme este favor?”

Los padres que llevan a cabo este tipo de comportamientos suelen provocar que el niño espere sin cumplir la orden hasta que por agotamiento terminan ellos recogiendo los juguetes.

Le grito “¿Quieres recoger de una vez? O recoges o te tiro los juguetes”

Las amenazas y gritos son habituales en casa: “¿Estás sordo o qué? Estoy diciéndote que recojas ahora mismo ¡Vamos, sin rechistar!”

Cuando gritamos, le enseñamos que puede esperar hasta que la voz del adulto suene alto y enfadada, para empezar a hacer lo que le pedimos.
Probablemente cada vez necesitaremos gritar más fuerte para que nos haga caso.
Existe otra solución

Hazlo de la siguiente manera:

1) Acércate a él, haz que te mire y limítate a decírselo una sola vez, con tono firme y convencido de que es lo que tiene que hacer.

“Es hora de recoger los juguetes, cuanto más tardes menos tiempo tendremos de parque”.

2) Pídele que repita lo que le has dicho. “¿Qué tienes que hacer?”A partir de este momento, retírate a hacer otra cosa y no vuelvas a repetírselo. Si el niño ha escuchado y ha repetido lo que tiene que hacer, no hay por qué insistir: sabe perfectamente lo que tiene que hacer.

3) Pasado el tiempo de parque y con mucha tranquilidad le dices: “Hoy no podremos ir al parque, ha llegado la hora del baño”.

4) Refuerzarle cuando recoja: “Has dejado la habitación estupendamente, me encanta lo bien que lo has hecho, ahora nos podemos ir al parque”.