Trastorno Negativista Desafiante

El Trastorno Negativista Desafiante aparece antes de los 8 años, suele empezar en casa y se va generalizando poco a poco al resto de ámbitos.

 

Cuando nuestro hijo se enfada, grita y da un tortazo al amigo porque se ha subido antes al tobogán o cuando le pides que haga algo que a él no le apetece hacer y responde con pataletas y lloros, sabemos que son rabietas y que evolutivamente es lo esperable cómo vimos en estos posts anteriores:

 

 

Pero algunos padres nos preocupamos cuando vemos que el niño nos desafía al decirle que es hora de dormir o no obedece cuando todos los días le pides que recoja sus juguetes y está enfadado casi todo el tiempo.

 

Antes de alarmarnos veamos cómo funciona un niño con Trastorno Negativista Desafiante:

 

  • Se enfada con facilidad, es susceptible, rompe cosas, miente para escaparse de las consecuencias, muerde o araña en una pelea y tiene pataletas con frecuencia.

 

  • Discute con los adultos y los desafía activamente.

 

  • Desobedece.

 

  • Molesta deliberadamente a otras personas.

 

  • Es resentido, rencoroso y negativo

 

Muchas veces estos comportamientos suelen durar poco tiempo y desaparecer pero si se trata del trastorno, debéis llevar más de seis meses con esta situación, con estos comportamientos dos veces al día y ser intensos.

 

La intervención como padres es imprescindible para que remitan o desaparezcan estas conductas. Si tenéis alguna duda o queréis asesoramiento sobre el  Trastorno Negativista Desafiante, consultad con nuestros terapeutas.

 

Más artículos

La amistad

La amistad es fundamental para nuestra felicidad pero hay que cuidar la relación con los amigos para mantenerla

Leer más >

Autolesiones: ¿Por qué han aumentado tanto? ¿Qué hay detrás?

La autolesión, un fenómeno alarmante en adolescentes y jóvenes, se manifiesta como una forma de escapar de emociones abrumadoras como la ansiedad y la tristeza. Aunque no busca el suicidio, puede aumentar el riesgo de ideación suicida. Las redes sociales y plataformas como YouTube han facilitado la difusión de contenidos que, en lugar de ayudar, fomentan esta conducta. Es crucial entender que quienes se autolesionan no lo hacen por llamar la atención, sino por un profundo sufrimiento. Descubre cómo la psicología puede ofrecer herramientas para gestionar estas emociones y romper el ciclo de la autolesión.

Leer más >